Los problemas respiratorios como el catarro o la gripe en los bebés y niños, son muy comunes, ya que su sistema de defensas no está muy maduro por lo que son propensos a contagios por virus o bacterias.
Además de cuidar a los niños de enfriamiento o corrientes de aire, se recomienda ponerles en sus ropas o bañeras, unas gotas de aceites expectorantes como el de eucalipto (Ternosan-44), con el fin de que este aroma les descongestione y abra las fosas nasals y bronquios, además de ser altamente antiséptico para el ambiente.









